Kevin Arley Acosta, un niño de 7 años que padecía hemofilia A severa, falleció en el departamento del Huila luego de permanecer más de 24 horas en un hospital sin recibir el tratamiento que necesitaba, pese a las súplicas de su madre.
El menor había ingresado al centro asistencial tras sufrir una caída de su bicicleta que le provocó un fuerte golpe en la cabeza. Desde su llegada, presentó sangrado por la nariz y por uno de sus oídos, una situación de alto riesgo debido a su condición médica.
Una enfermedad diagnosticada desde los 9 meses
Kevin fue diagnosticado con hemofilia A severa cuando apenas tenía 9 meses de edad. Esta enfermedad genética afecta la capacidad de coagulación de la sangre, lo que puede convertir cualquier golpe en una emergencia médica
Tras el accidente, su madre, Yudy Katerine Pico, insistió reiteradamente en la necesidad de que le suministraran el medicamento especializado para controlar el sangrado. Sin embargo, según su testimonio entregado a la emisora Caracol Radio, la respuesta fue que debían esperar la autorización de la EPS y la disponibilidad de una cama.
“Ellos no hicieron nada. Lo único que me decían era que tocaba esperar a que la EPS autorizara y que hubiera camas disponibles porque en ningún lado las había”, aseguró la madre.
Murió sin recibir el tratamiento
Luego de más de 24 horas en el hospital y sin haber recibido el medicamento requerido para tratar su hemorragia, Kevin Arley falleció.
El caso ha generado indignación y reabre el debate sobre la atención oportuna a pacientes con enfermedades de alto riesgo en Colombia, especialmente cuando dependen de autorizaciones administrativas para acceder a tratamientos urgentes.
Kevin era descrito por su familia como un niño alegre, amante de las matemáticas y lleno de sueños, que enfrentó con valentía una enfermedad que lo acompañó durante toda su corta vida.