Un estudio reciente publicado en la revista Nature sugiere que llevar a un bebé a la guardería durante su primer año de vida puede transformar de manera significativa su microbioma intestinal. La investigación muestra que las interacciones sociales tempranas influyen en los microorganismos que habitan el sistema digestivo, un componente clave para el desarrollo del sistema inmunológico y la salud a largo plazo.
Tomado de: https://mibebeyyo.elmundo.es/
Los científicos encontraron que, tras solo cuatro meses en la guardería, los bebés ya compartían entre el 15 % y el 20 % de sus especies microbianas intestinales con otros niños del mismo grupo, una proporción que en algunos casos supera la heredada del entorno familiar. Esta transmisión aumenta progresivamente con el tiempo, creando una red compleja de intercambio microbiano entre bebés, cuidadores y hogares.
El estudio analizó a 43 bebés en su primer año de guardería en Italia, junto con familiares, personal educativo y mascotas. Los resultados evidenciaron que factores como el uso de antibióticos reducen temporalmente la diversidad bacteriana, aunque esta suele recuperarse rápidamente gracias a la incorporación de nuevas cepas. También se observó que los bebés con hermanos mayores, al tener una microbiota más diversa desde el inicio, adquirieron menos microorganismos nuevos en la guardería.
SIGA AQUÍ OTRAS NOTICIAS DE INTERES:
https://lamasbakana.com/2026/01/20/testimonios-desgarradores-revelan-la-tragedia-de-los-incendios-en-chile/