De acuerdo con lo visto en otras ciudades de América Latina, el show contará con dos escenarios: uno principal, donde se desarrolla la mayor parte del concierto, y otro más pequeño conocido como “La casita”, un espacio que permite mayor cercanía con el público y que suele ser utilizado para la participación de invitados especiales. Los organizadores han reiterado que este segundo escenario no tiene venta de boletas, ya que está reservado exclusivamente para personas invitadas por el artista y su equipo.
El montaje técnico es uno de los más ambiciosos de la gira. En presentaciones recientes, como las de Santiago de Chile y Lima, la producción llegó en cerca de 45 contenedores y requirió el trabajo de aproximadamente 300 personas del equipo de Bad Bunny. Se trata de escenarios diseñados a la medida, con tecnología de última generación y una propuesta visual que prioriza la experiencia artística por encima del uso excesivo de pantallas.
Tomado de: https://www.elcolombiano.com/
El concierto fue curado completamente por el propio Bad Bunny, desde los conceptos hasta las luces y visuales, con un enfoque que mantiene un diálogo constante con la cultura puertorriqueña. Mientras avanzan los trabajos en el Atanasio Girardot, las autoridades y los organizadores recomiendan al público llegar con anticipación el día del evento, ya que los números de las sillas se respetarán y la logística será clave para garantizar el desarrollo del espectáculo.