El magistrado fue enfático en que la tragedia no puede ser romantizada ni minimizada. Recordó que, aunque los antiguos miembros del M-19 reconocieron su error y pidieron perdón, la retoma militar también estuvo marcada por excesos y violaciones de derechos humanos. “No cabe duda de que aquí se profanó el templo de la justicia —dijo—, donde murieron cerca de 100 personas, muchas desaparecieron y más de 200 resultaron afectadas física o psicológicamente”.edidos en los años 90 no eximen al extinto M-19 de su deber de contar la verdad sobre lo ocurrido. Citó normas internacionales y sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que prohíben conceder perdones sobre delitos de lesa humanidad o de guerra. “Las leyes de amnistía pueden convertirse en amnesia en aras de una pretendida paz”, afirmó, al señalar que los acuerdos de justicia transicional deben respetar los límites del derecho internacional y garantizar la verdad, la reparación y la no repetición.
Ibáñez advirtió que los indultos y amnistías concedidos en los años 90 no eximen al extinto M-19 de su deber de contar la verdad sobre lo ocurrido. Citó normas internacionales y sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que prohíben conceder perdones sobre delitos de lesa humanidad o de guerra. “Las leyes de amnistía pueden convertirse en amnesia en aras de una pretendida paz”, afirmó, al señalar que los acuerdos de justicia transicional deben respetar los límites del derecho internacional y garantizar la verdad, la reparación y la no repetición.
Tomado de: https://centrodememoriahistorica.gov.co/
Al cerrar su intervención, el presidente de la Corte lamentó que la impunidad siga siendo una herida abierta, pues aún hay familias esperando respuestas sobre los desaparecidos y las circunstancias exactas de los hechos. “Cuarenta años después, Colombia sigue siendo titular de una deuda de verdad pendiente”, dijo. Y concluyó con un llamado a la memoria y la justicia: “La justicia debe prevalecer sobre el terror, provenga de donde provenga. Que la verdad y la justicia siempre conserven encendida su llama para mantenernos unidos en paz, concordia, reconciliación y esperanza”.