Representantes de más de 190 países ratificaron formalmente hoy en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York el Tratado Global de los Océanos, un acuerdo jurídico vinculante que busca proteger el 30% de las aguas internacionales para el año 2030.
Esta medida responde a la urgente necesidad de frenar la pérdida de biodiversidad marina y la sobreexplotación pesquera en zonas que antes no tenían jurisdicción clara, estableciendo por primera vez santuarios marinos a gran escala que permitirán la recuperación de ecosistemas críticos frente al calentamiento global.