Una larga disputa judicial entre la cantante estadounidense Katy Perry y la diseñadora australiana Katie Perry llegó a su fin luego de que el Tribunal Superior de Australia fallara a favor de la empresaria en un caso por el uso de marca comercial.
El conflicto comenzó en 2009, cuando la diseñadora cuyo nombre de nacimiento es Katie Perry aseguró que la cantante había infringido su marca registrada al vender ropa, calzado y otros productos promocionales con el nombre Katy Perry, durante sus giras en Australia.
Según el fallo del tribunal, la marca de la diseñadora, registrada para su línea de ropa, no viola las leyes de marcas ni genera confusión entre los consumidores, por lo que puede seguir utilizándola legalmente. La decisión fue tomada por mayoría de jueces del máximo tribunal australiano.
La empresa había registrado su marca en 2008, poco después del éxito mundial de la canción I Kissed a Girl , que lanzó a la fama internacional a la cantante. Durante el proceso judicial, la diseñadora afirmó que inicialmente no conocía a la artista cuando inició su negocio.
El caso se convirtió en una batalla legal de más de 15 años, con decisiones judiciales cambiantes, apelaciones y nuevos fallos, hasta llegar a la resolución final del Tribunal Superior.
Tras conocerse el veredicto, la diseñadora celebró el resultado y afirmó que el caso representaba una victoria para los pequeños negocios frente a grandes figuras internacionales.
El tribunal también señalo que el litigio continuará en instancias inferiores para revisar algunos aspectos pendientes, como posibles compensaciones y otros detalles del proceso legal.