Este 11 de marzo de 2026, las fuerzas de defensa saudíes y el ejército de Israel reportaron una escalada de violencia sin precedentes tras una oleada masiva de ataques contra refinerías estratégicas y bombardeos en Beirut.
La ofensiva, dirigida contra puntos clave de infraestructura y posiciones de Hezbolá, busca debilitar centros operativos en la región, dejando un saldo de 580 muertos y más de 700,000 desplazados que huyen de la crisis humanitaria.