La primera decisión fue adoptada por la municipalidad provincial de Satipo, mediante una ordenanza que reconoce el derecho de estas abejas a existir, a mantener poblaciones saludables y a vivir en un entorno ecológicamente sostenible, libre de contaminación y de especies invasoras. El documento también subraya que la protección de las abejas está ligada a la defensa integral de la Amazonía como un sistema vivo interconectado.
El 22 de diciembre, la municipalidad provincial de Loreto-Nauta se sumó a esta iniciativa, convirtiéndose en la segunda región del país en otorgar derechos a estas especies. Estudios científicos advierten que más del 50 % de los hábitats de abejas sin aguijón, como Melipona eburnea y Tetragonisca angustula, se encuentran en zonas con alto riesgo de deforestación, principalmente por la tala, la extracción ilegal de madera y la expansión agrícola.
Tomado de: https://es.wikipedia.org/
Expertos señalan que la pérdida de los árboles donde estas abejas anidan interrumpe su reproducción y afecta las redes de polinización, poniendo en riesgo la estabilidad de los ecosistemas amazónicos. Además, el impacto alcanza a comunidades indígenas que dependen de la meliponicultura para obtener alimentos, medicinas e ingresos. Para líderes locales, esta medida representa un avance clave en la protección de la biodiversidad y en el reconocimiento del conocimiento ancestral de los pueblos amazónicos.