Este ajuste ha sido interpretado por algunos como una señal de fracaso, sobre todo en un contexto en el que la inteligencia artificial concentra la mayor parte de la atención y la inversión. Meta, al igual que otras grandes tecnológicas, compite ahora por liderar el desarrollo de modelos de IA y productos comerciales asociados, un negocio con retornos mucho más inmediatos que el de los entornos virtuales totalmente inmersivos.
Sin embargo, la compañía sostiene que el metaverso no ha sido abandonado, sino reorientado. La estrategia actual apuesta por avanzar de manera gradual a través de tecnologías más accesibles, como las gafas inteligentes con IA y los dispositivos portables, que integran elementos de realidad aumentada y reconocimiento del entorno. En este enfoque, la inteligencia artificial se convierte en una pieza clave para construir experiencias inmersivas de forma progresiva.
Tomado de: https://meta-data.es/
Para varios expertos, el error fue pensar el metaverso como un producto acabado y masivo en el corto plazo. Más que un mundo virtual único en el que todos vivirían conectados, lo que se perfila es un ecosistema de herramientas digitales superpuestas a la realidad física. En ese sentido, el metaverso no estaría muerto, sino atravesando una etapa de pausa y ajuste, lejos del entusiasmo inicial, pero aún presente como una apuesta de largo aliento.