Para la primera infancia, entre los 0 y los 8 años, la recomendación es contundente: evitar la exposición a pantallas antes de los dos años y, posteriormente, limitar su uso a un máximo de 30 minutos diarios. Red PaPaz advierte que las pantallas no deben reemplazar el juego, la exploración ni el vínculo afectivo, ni utilizarse como calmantes emocionales. Tampoco se aconseja su uso durante las comidas, antes de dormir, en el baño o en trayectos cortos, ya que estos son momentos clave para la socialización y el desarrollo saludable.
Durante la infancia, entre los 9 y los 12 años, el enfoque debe estar en crear hábitos y normas familiares claras. Se recomienda establecer horarios definidos, zonas del hogar libres de tecnología, como el comedor y las habitaciones y evitar por completo el acceso a redes sociales, que están diseñadas para mayores de 13 años. En esta etapa es fundamental conversar con los niños sobre privacidad, riesgos digitales y selección adecuada de contenidos, ayudándolos a reconocer cuándo el uso de pantallas genera cansancio o saturación.
Tomado de: https://www.bayardeducacion.com/
En la adolescencia, de los 13 a los 18 años, el objetivo principal es fortalecer el pensamiento crítico y el autocuidado digital. Red PaPaz sugiere hablar abiertamente sobre redes sociales, huella digital, desinformación, violencia en línea y el impacto de los algoritmos y la inteligencia artificial. También se recomienda limitar el uso nocturno de pantallas y prevenir la hiperconexión. La clave, según la organización, está en el diálogo constante y la confianza, entendiendo que educar en la era digital también implica que los adultos revisen y regulen sus propios hábitos frente a las pantallas.