Los informes indican que cerca de 200 combatientes permanecen atrapados en los túneles, lo que ha llevado a propuestas de amnistía para quienes depongan las armas. Sin embargo, Hamás insiste en que se les garantice un salvoconducto seguro, algo que Israel rechaza rotundamente. Mientras tanto, el gobierno israelí se mantiene firme en su objetivo de desarmar completamente al grupo y evitar que vuelva a tener control o influencia política en la Franja de Gaza.
La primera fase del alto el fuego permitió la liberación de rehenes israelíes y prisioneros palestinos, pero las acusaciones mutuas de incumplimiento han enturbiado los avances. Israel denuncia que Hamás retrasa la devolución de cuerpos de rehenes, mientras que el grupo palestino acusa a Israel de restringir la ayuda humanitaria y continuar con ataques selectivos. Esta desconfianza mutua ha debilitado la tregua y ha generado temores de un nuevo colapso del frágil cese al fuego.
Tomado de: https://www.bbc.com/
A medida que el conflicto se prolonga, aumenta la preocupación internacional sobre una posible partición permanente de Gaza. Israel controla actualmente más de la mitad del territorio y los países árabes advierten que esta división podría consolidarse si no se logra un acuerdo político integral. Sin un consenso claro sobre el futuro de la región y sin un plan que contemple la creación de un Estado palestino, el camino hacia una paz duradera parece cada vez más incierto.