En medio de una creciente ola de denuncias por acoso y abuso de poder en el periodismo colombiano, un grupo de comunicadoras decidió romper el silencio y abrir un canal seguro para las víctimas dentro del gremio.
Las periodistas Juanita Gómez, Paula Bolívar y Laura Palomino habilitaron el correo electrónico yotecreocolega@gmail.com, un espacio confidencial donde pueden reportar casos de acoso sexual, violencia de género y otras conductas inapropiadas en entornos laborales de medios de comunicación.
La iniciativa surge en un contexto de alta tensión en la industria, luego de que salieran a la luz múltiples denuncias contra reconocidos periodistas, lo que ha desencadenado un movimiento similar al #MeToo en Colombia.
Según las impulsoras del canal, el objetivo es documentar los casos y brindar un espacio seguro para quienes no se atreven a hablar públicamente. "Estamos recibiendo muchos casos de abuso y los estamos documentando todos, el miedo se acabo", señalaron el redes sociales.
El detonante de esta iniciativa fue la crisis desatada en uno de los principales canales del país, donde se activaron protocolos internos tras denuncias de acoso contra dos de sus figuras más visibles. Días después, se confirmó su salida, lo que marcó un hecho sin precedentes en la televisión nacional.
A partir de ahí, decenas de periodistas en su mayoria mujeres comenzaron a compatir testimonios bajo etiquetas como #YoTeCreoColega, visibilizando patrones de abuso de poder y silencio dentro de las redacciones.
El impacto del movimiento ha sido tal que incluso la Fiscalía General anunció medidas para fortalecer la recepción de denuncias y avanzar en investigaciones con enfoque de género.
Además, organizaciones y entidades públicas han representado el proceso, insistiendo en la necesidad de garantizar entornos laborales seguros y erradicar prácticas normatizadas durante años en el sector.
Este canal confidencial representara un paso clave para muchas víctimas que temen represalias o estigmatización. La iniciativa busca no solo visibilizar los casos, sino también generar cambios estructurales dentro del periodismo colombiano.
El mensaje es claro, el silencio se está rompiendo y el gremio comienza a enfrentar una de sus discusiones más urgentes en materia de derechos y equidad.