La ciudad de Nueva York rindió un emotivo homenaje al legendario salsero Willie Colón, quien fue despedido con música, aplausos y lágrimas en una ceremonia que reflejó el enorme impacto que tuvo en la historia de la música latina.
El funeral público se realizó en la Catedral de San Patricio, en pleno Manhattan, donde familiares, amigos, músicos y cientos de admiradores se reunieron para darle el último adiós al artista, considerada uno de los pioneros de la salsa moderna.
La ceremonia religiosa estuvo marcada por momentos profundamente emotivos. Afuera de la Catedral, seguidores y músicos interpretaron algunas de sus canciones más representativas, mientras sonaba trombones y ritmos salseros que recordaban el legado musical del artista.
Incluso se hizo una convocatoria para que trombones de la ciudad acudieran con sus instrumentos y acompañaran la salida del féretro, generando un ambiente lleno de música y homenaje colectivo.
Durante el acto también se escucharon clásicos asociados al artista, mientras los asistentes ondeaban banderas latinas y aplaudían en honor a quien marcó generaciones con su estilo único.
Willie Colón, nacido en Nueva York en 1950 y de ascendencia puertorriqueña, fue trombonista, cantante, compositor y productor, además de una figura clave en el dessarrollo de la salsa en la escena neoyorquina ligada a Fania Records.
A lo largo de su carrera trabajó con artistas como Héctor Lavoe y Rubén Blades, dejando himnos de la música latina y consolidándose como uno de los referentes del mundo de la Salsa.
Willie Colón, falleció a sus 75 años, el 21 de febrero de 2026 después de estar varios días hospitalizado y tener complicaciones respiratorias derivadas de una enfermedad pulmonar intersticial.