Según la directora operativa de la CAR Sabana Centro, Natalia Daza Cuervo, la granja contaba con una zona de compostaje que procesaba alrededor de 100 bultos de abono cada tres meses. Sin embargo, también se comprobó que la porcinaza líquida y las aguas usadas en el lavado de jaulas estaban siendo vertidas directamente sobre un terreno de aproximadamente siete fanegadas.
La Corporación determinó que la actividad se realizaba sin permiso de vertimientos, lo que constituye una infracción ambiental. Por ello impuso una medida preventiva que ordena la suspensión inmediata de las operaciones, mientras se evalúan otros posibles impactos y se definen las sanciones correspondientes.
Tomado de: https://www.car.gov.co/
Con esta acción, la CAR reafirma su compromiso de proteger los recursos naturales y atender de manera oportuna las denuncias ciudadanas frente a prácticas que afectan el ambiente y la calidad de vida de las comunidades rurales.