El primer panel, IA con propósito humano, abordó las tensiones y oportunidades que trae la inteligencia artificial al aula. Voces como Juan Manuel Lopera, Sabino García de Google for Education y Andrés Chiappe coincidieron en que la IA no reemplazará al docente, pero sí transformará su rol, al permitir personalizar aprendizajes, automatizar tareas repetitivas y liberar tiempo para el acompañamiento emocional y pedagógico. También se advirtió sobre los riesgos de deshumanizar la educación y la necesidad de usar la tecnología desde principios éticos y con enfoque territorial.
Durante la jornada, la experta María Eugenia Cossini subrayó que el reto no es la tecnología en sí, sino repensar el sentido del aprendizaje y devolver a los docentes el tiempo para diseñar experiencias significativas. En la misma línea, Alessandro Leal, de Google for Education, afirmó que la IA puede liberar hasta 13 horas semanales de carga laboral, permitiendo a los maestros enfocarse en creatividad, resolución de problemas y acompañamiento humano. Ambos insistieron en que la innovación solo ocurre cuando la tecnología transforma la práctica docente y no cuando se usa para hacer “lo mismo de siempre”.
Tomado de: https://www.cundinamarca.gov.co/
El congreso también abrió el debate sobre el acceso de niños y niñas a dispositivos digitales, un tema que generó posturas diversas. Algunos expertos señalaron que la exposición temprana debe ser regulada y acompañada, mientras otros alertaron sobre los ciclos pendulares entre fascinación y rechazo hacia la tecnología. La jornada concluyó con reflexiones sobre inclusión, equidad y bienestar, recordando que la transformación educativa requiere una participación activa de toda la comunidad escolar para responder a los desafíos de un mundo cada vez más complejo.