La administración departamental recordó que el impuesto vehicular existe para garantizar la libre circulación en el país, por lo que usar su recaudo como argumento para restringir la movilidad sería incoherente con su propósito. En lugar de restricciones, Cundinamarca insiste en abrir una discusión seria y sin condiciones, proponiendo alternativas como destinar recursos conjuntos a modernizar la semaforización de Bogotá y tramitar una reforma que permita transferir un porcentaje del impuesto vehicular cuando un propietario reside en un lugar distinto al de matrícula.
El departamento también subrayó que la movilidad en la región es completamente bidireccional. Miles de bogotanos trabajan, estudian y emprenden en Cundinamarca, así como miles de cundinamarqueses lo hacen en Bogotá. Por eso, una restricción como la planteada —especialmente los sábados— impactaría de manera directa al comercio, el turismo y el empleo, generando efectos que podrían superar con creces el recaudo esperado por el Distrito.
Tomado de: https://www.ucundinamarca.edu.co/
Finalmente, Cundinamarca señaló que Bogotá puede aumentar el número de matrículas en la ciudad sin restricciones, sino mediante incentivos: reducción de costos, mejor atención al usuario y eficiencia tributaria frente a los vehículos que hoy evaden el impuesto. Con estas acciones, aseguran, la capital puede mejorar su recaudo sin afectar la integración regional ni limitar la movilidad de los ciudadanos.