La condena de Hasina marca un dramático giro en su carrera política. Ella comenzó su vida pública como un símbolo del movimiento prodemocrático en Bangladesh. Sin embargo, en los últimos años de su mandato, ella y su partido, la Liga Awami, fueron acusados de haberse vuelto cada vez más autocráticos y de reprimir a la oposición política, a pesar de que se les atribuye haber impulsado significativas mejoras en el plano económico del país.
Según los informes de los investigadores de derechos humanos de la ONU, la represión ordenada por Hasina resultó en la muerte de al menos 1.400 personas, la mayoría de ellas por disparos de los cuerpos de seguridad. Los expertos señalan que la ex primera ministra intentó aferrarse al poder mediante esta violencia extrema. En este contexto, los familiares de las víctimas han solicitado que se impongan las más duras penas contra la exmandataria por los actos cometidos.
Tomado de: https://www.bbc.com/
Sheikh Hasina, quien ha permanecido exiliada en India desde que abandonó el poder en julio de 2024, ha negado rotundamente todos los cargos en su contra, alegando que el juicio en su contra tiene motivaciones políticas. A pesar de su defensa, fue declarada culpable por el tribunal, sentenciando a la figura que alguna vez fue un ícono de la democracia.