La transformación no solo es profesional, sino también personal. Arturo Fernández, consultor en accesibilidad en Atos, asegura que “ya no importa quién esté detrás de la pantalla, mientras resuelvas”. Ejemplos como el de Javier Gómez-Lobo, quien dejó una barbería por una carrera en ciberseguridad, o el de Rebeca Farré, hoy en Telefónica Tech, reflejan que la tecnología puede ser un punto de partida para reinventarse y recuperar la confianza.
Las empresas también comienzan a reconocer este talento. Programas impulsados por GoodJob, Fundación Vass y Bedistic facilitan la inserción laboral de cientos de personas con discapacidad en compañías como Repsol, Sanitas, Unicef o Mapfre. Sin embargo, persisten retos culturales y estructurales: muchos mandos medios aún desconocen cómo adaptar los puestos o gestionar equipos diversos, según Patricia de Urquía, directora de Bedistic.
Tomado de: https://elpais.com/
El avance tecnológico, junto con herramientas inclusivas como la realidad virtual, está abriendo nuevas puertas a las más de 400.000 personas con discapacidad intelectual en España. Iniciativas como la app Paso Adelante, de Fundación Vass, utilizan entornos virtuales para enseñar desde habilidades cotidianas hasta la preparación de entrevistas laborales. Así, la tecnología no solo reduce brechas, sino que redefine la inclusión, demostrando que el talento no tiene límites, solo oportunidades por descubrir.